Ministriles era el nombre dado a los instrumentistas antiguamente. En la actualidad la palabra se usa mayormente para designar a los instrumentistas de viento, pese a que en la época también servía para los de cuerda.
El repertorio de los ministriles era muy amplio, así como lo era su ámbito de trabajo. Los podíamos encontrar en una iglesia doblando las voces de un coro en una misa, en una procesión en medio de las calles, tocando danzas en la plaza, acompañando la corte de un rey en sus actos sociales... De todo eso se desprende una gran actividad musical que deriva de la música religiosa a la profana, del motete a la chanson, a las danzas...
Este tipo de formación era presente en toda Europa y tuvo una gran relevancia en la península ibérica. El tránsito tanto de instrumentistas como de piezas musicales entre las distintas regiones europeas era muy animado desde muchos siglos atrás. Así, en el programa encontramos música hispánica pero también música flamenca, francesa, italiana...
La Caravaggia nos permite ver y escuchar la corneta, las flautas de pico, los sacabuches y el bajón, así como una gran variedad de instrumentos de percusión tocando un repertorio que sorprende al público por su proximidad, aparentemente contradictoria con la distancia temporal que nos separa de él.